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Cómo hacer la vida 400 veces más fácil a los de tu alrededor

Todos conocemos a alguna persona de esas con las que da gusto tratar, tremendamente colaboradora y voluntariosa que hagas lo que hagas con ella te lo hace todo fácil,  ¿esa facilidad es cuestión de habilidad o de voluntad?  ¿de quién depende de tí o de los demás?

Mi mundo cambiará en función de las gafas que me ponga para mirarlo. Ninguno de nosotros podemos cambiar nuestro entorno a nuestro antojo, ni siquiera el más cercano, ni podemos controlar lo que pasa a nuestro alrededor. Pero si cambiar nuestra actitud hacia lo que ocurre, ese es nuestro poder, y hay que saber utilizarlo a nuestro favor. 

Por ejemplo, el que llueva no depende de nosotros, sin embargo el que pasemos un buen día, aún a pesar de la lluvia, sí. Ante algo inevitable que no nos gusta tenemos dos opciones:

  • aceptarlo y sobrellevarlo con alegría: vaya día, pero no importa, porque voy a …. y a … aunque la lluvia no me guste.

  • dejar que nos domine y nos hunda: vaya porquería de día, ¡¡con lo que me deprime la lluvia!! ya no levanto cabeza…

El hecho es el mismo en los dos casos, a mí no me gusta la lluvia, pero en uno he decidido conscientemente que no voy a dejar que me amargue.

Pues hay gente que se levanta con el firme propósito de que no le estropeen el día, y además, cuenta con que no te lo van a estropear a tí.

¿qué tienen en común las personas que te hacen la vida fácil?

Según el modelo de Arbinger, son las que piensan “fuera de la caja”:

  • Valoran a los demás y sus necesidades tanto como las propias, por lo tanto, cuando toman una decisión no buscan sólo su bienestar o llegar a su objetivo sino que van más allá buscando una solución que satisfaga a todo el mundo.

  • Son gente muy creativa, no se conforman con la primera solución que encuentran, que suele ser la obvia, siempre están maquinando soluciones alternativas que satisfagan a todos.

  • Asumen responsabilidades de sus acciones, no culpan a nadie de los contratiempos ni de las consecuencias de sus decisiones. Por ejemplo, si suspendes un examen es porque no has estudiado lo suficiente no porque fuera difícil o el profesor te tuviera manía. Tú deberías haber estudiado más. Probablemente si hubiera sido más fácil o el profesor no hubiera sido tan estricto corrigiendo hubieras aprobado, pero el único factor sobre el que tú podías actuar era el estudiar, y tú no lo has hecho lo suficiente.

  • Todo lo hacen desde la humildad. Pocas veces les oirás presumir de lo que han hecho o dejado de hacer.

Esto no quiere decir que tengas que anteponer los deseos o necesidades de los demás a las tuyas, ni mucho menos, solamente que las deberías tener en cuenta en las decisiones de tu día a día.

Por contra, aquellas personas que piensan “dentro de la caja” y que no te van a facilitar la vida son:

  • Sienten que siempre tienen la razón, no son capaces de ver más allá porque “su” verdad es la única verdad y su manera de ver las cosas la única correcta.

  • Están siempre a la defensiva, no aceptan sugerencias de los demás

  • La culpa de las cosas que no salen como ellos quieren siempre la tienen los demás, son lo peor… Nunca ven su contribución ni reflexionan con autocrítica. Sólo ven la manera en que les afecta.

  • Se sienten víctimas porque nada más ven sus problemas, como algo que les ocurre “sólo” a ellos sin darse cuenta de que cada uno tiene los suyos.

  • Exagera y etiqueta las diferencias con los demás: “claro, esto ha ocurrido porque X es de tal o cual manera, si ya sabía yo lo que iba a ocurrir, yo nunca lo hubiera hecho así, tenía que haber…” ¿te suena? ¿cuántas veces has oído la solución a algo una vez ha ocurrido? Y digo yo, habiendo gente tan lista … ¿por qué no lo dijeron antes de que sucediera??

Y todos tenemos momentos en los que nos sentimos dentro de la caja. Lo importante es reconocerlo y evitar que se convierta en un manera de vivir.

Tú decides: ¿dentro o fuera de la caja?

¿estás dispuesto a ayudar a transformar la vida de los de tu alrededor?

El fin de tener una mente abierta, como el de una boca abierta, es llenarla con algo valioso” . Gilbert Keith Chesterton

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