Educación

¿son o no son problemas?

   

Cuando uno está sumergido en la más absoluta de las miserias (o ese se cree) la buena noticia es que esa situación no dura para siempre y que cuando se ha tocado fondo lo único que queda es comenzar a salir del agujero dándose impulso… ¿o no es así?

Cuando tenemos problemas no podemos quedarnos pasivos esperando a que venga alguien y nos los soluciones. Lo mejor es ponernos a la obra y procurar que dejen las menores secuelas posibles. Si es verdaderamente un problema y no tomamos cartas en el asunto rápidamente lo más normal es que este se agrave. Si se disuelve en el tiempo es que no era un problema y por lo tanto no teníamos que habernos preocupado por él.

Parece sencillo, ¿no es así?

Una manera práctica de saber si nos debemos preocupar por eso que nos preocupa hoy es visualizarnos dentro de 5 años e intentar adivinar como veríamos el problema que ahora nos quita el sueño… Y yo que soy una persona muy técnica y racional tengo mi propio árbol de decisiones:

  • Dentro de cinco años no nos preocupará. Pues para qué vamos a gastar energía preocupándonos ahora. Mi día a día de normal es bastante intenso (supongo que como el de todo el mundo) y es por eso por lo que lo del ahorro de energía propia lo llevo como filosofía de vida. Las preocupaciones y los enfados se llevan mucha de ella que necesitamos para disfrutar del momento y batallar por las cosas que verdaderamente merecen la pena.

    El cansancio nos hace cobardes

    Piensa un instante cuántas cosas has dejado pasar porque estabas cansado. Nuestra energía es finita, no tenemos toda la que queremos así que tenemos que conocernos bien y utilizarla en nuestro beneficio.

  • Dentro de cinco años sí nos preocupará. Qué tenemos que hacer para que no llegue a preocuparnos entonces…

      • Tiene solución. Manos a la obra. ACTÚA. No lo dejes pasar. Aquí sí que tienes que poner toda la carne en el asador.

        Hay problemas que no se solucionan de una manera rápida, lo más probable es que tengas que definir una estrategia y que tengas que convivir con ese problema durante un tiempo.

        Ten el final en la mente y no dejes que los árboles te impidan ver el bosque. Mantén tu rumbo, aunque las cosas vayan más lentas de lo que esperarías. Por otro lado, estate siempre alerta para poder tu “hoja de ruta” si fuera necesario a medida que las circunstancias cambian. No te obceques con un camino sino con el destino.

      • No tiene solución. Pues lo tendremos que aceptar tal cual y ver lo positivo que hay en ello. Esto no es ser conformista sino inteligente.

        Por ejemplo, mi pareja es muy desordenado y me saca de quicio. ¿le vas a cambiar? No, porque él no tiene la más mínima intención de hacerlo. Lo que no podemos hacer es continuar quejándonos por tiempo indefinido sobre lo mismo…eso nos quita energía que la podemos necesitar en nuestro día a día o para emprender cosas nuevas. Aceptalo, siempre respetando un mínimo anteriormente acordado, seguro que es creativo…

Pocas veces hay algo que nos moleste o indigne que no podamos cambiar ni lo más mínimo. Incluso en temas globales que van más allá de nuestro círculo de acción siempre podemos contribuir de una manera testimonial que no hará cambiar el mundo pero nos hará sentir mejor. Es muy fácil quejarse de la situación mundial o local y echar la culpa a los políticos pero hay montones de ONGs que con su granito de arena están cambiando cosas poco a poco. La pregunta es cuánto esfuerzo estamos dispuestos a poner en ello. 

Tenemos que ser capaces de ver más allá, hay veces que los problemas se repiten en nuestra vida porque son consecuencia de nuestra actitud. Por lo tanto, tenemos que llegar a analizar hasta el fondo y ver si podemos aprender algo de cada uno de ellos.

Yo intento utilizar la técnica de los 5 porqués para ir pelando la cebolla y llegar a la raíz en la que, a lo mejor, puedo actuar.

Ante el hecho: He suspendido el examen, lo más sencillo es decir que el examen era difícil, que el profesor se ha pasado… y probablemente sea cierto, pero contra eso tú no puedes hacer nada, es el profesor que tienes y no le van a cambiar. Sin embargo si que puedes llegar al fondo del asunto y actuar en la medida de lo posible:

¿por qué he suspendido? Porque no me sabía bien el tema xxxx y cayeron varios ejercicios

¿por qué no me sabía el tema? Porque no medio tiempo a estudiar todo

¿por qué no me dio tiempo a todo? Porque comencé a estudiar más tarde de lo que me había propuesto

¿por qué comencé más tarde? Porque no planifico…

Si esa es la causa raíz, lo más seguro es que este no sea el único problema que tengas por eso…

¿has pensado en ponerle solución? ¿o piensas seguir quejándote de tu mala planificación?

 

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