Educación

Carreras STEM ¿Qué hago si no me gustan?

STEM es el acrónimo de Science, Tecnology, Engineering and Mathematics. Los medios de comunicación no dejan de decirnos lo importantes que son, cómo debemos incentivarlas en las escuelas, se analiza la baja participación de la mujer en ello…

Más concretamente, las carreras de las que hablamos son:

  • Ciencia: las clásicas de física, química, enfermería o medicina y las de nueva creación como Biotecnología, Genética o bioestadística.

  • Tecnología: Las clásicas de Informática y Telecomunicaciones, y las más nuevas de Robótica, realidad virtual o gestor de redes sociales etc.

  • Ingeniería: Ingeniería Naval, de Obras Públicas, Electrónica, Arquitectura…

  • Matemáticas: Matemáticas, Estadística, Economía, Análisis de Sistemas, tratamiento de Big data, internet de las cosas (IoT)…

Los datos son abrumadores: en 2020 se prevé que la demanda de posiciones de este tipo de carreras en la Unión Europea sea de un 14% (frente a un 3% de otros puestos) y ya en España se demandan 150,000 puestos de este tipo cada año y muchos de ellos se quedan sin cubrir.

Esto ocurre porque el número de matriculaciones en las carreras STEM en la última década ha descendido un 25% de manera general en Europa y un 40% en concreto en España.

Las carreras más demandadas en España son las relacionadas con el área del derecho, economía, empresa y salud, más concretamente: Administración y Dirección de Empresas (ADE), Psicología, Enfermería, Medicina, Derecho, Arquitectura, Educación Infantil, Derecho+ADE y Criminología + Psicología.

Actualmente, entre estudiantes de Ingeniería Electrónica Industrial y Automática, Aeronáutica, Informática y Medicina el paro se sitúa por debajo del 7%, es decir, estructural, no trabaja el que no quiere.

Para el futuro, se prevé un boom con todo lo relacionado con el análisis de datos y la ciberseguridad. Ya todos hemos ido hablar del Big Data, pues eso hay que recopilarlo, gestionarlo e interpretarlo, principalmente por matemáticos e ingenieros de software o informáticos. Y no nos olvidemos del mundo de las apps móviles y diseño digital, una mina de oro para ingenieros de telecomunicaciones, físicos e informáticos.

¿y que hago yo si no me gustan las ciencias?

Pues seguir tu camino… porque si ya de por sí son carreras duras, si no te gustan lo pueden ser aún más y el terminar trabajando en algo que requiere mucha energía sin motivación será una tortura.

1 ) Tendrás que ser el mejor en lo que hagas o hacer algo diferente. En 2050 seremos unos 9700 millones de personas. Ya sea porque tengas que convencer a algún jefe de que te contrate o directamente a tus clientes porque decidas montarte tu propio negocio, tienes que destacar en algo, necesitas un valor añadido que te diferencie del resto.

2) Evita competir en áreas donde la inteligencia artificial nos supera: perderás tarde o temprano. Los mejores empleos serán aquellos en los que utilices la creatividad, tus sentidos (música, arte), habilidades sociales (empatía) y las habilidades lingüísticas.

3) Tienes que dominar las nuevas tecnologías o las probabilidades de tener trabajo se van a reducir drásticamente. Las competencias digitales se necesitan para cualquier tipo de empleo y nuevos tipos de trabajo se están creando continuamente: el 60% de los puestos de trabajo que desarrollen los chicos que ahora están en la ESO aún no existen. Eso sin tener en cuenta que la mayoría de los puestos mejor pagados en la actualidad no existían hace 10 años.

Los trabajos tradicionales están evolucionando a pasos agigantados: por ejemplo, un profesor ya no necesita una escuela o centro de formación, puede ser un profesor digital. Esto te permitirá desarrollar tu vocación en un entorno diferente, podrás llegar a mucha más gente pero tienes que cambiar tu estrategia profesional. O un periodista, nadie se le imagina ya tecleando una máquina de escribir, ahora muchos de ellos son Community Managers, gestores de contenidos…

En cualquier caso, según Jacob Morgan, los trabajos del futuro tendrán en común:

  • Movilidad. Internet nos da la posibilidad de trabajar desde cualquier parte del mundo. Probablemente en unos años muchos de los trabajos se harán desde casa, se eliminará básicamente el tiempo de transporte y se reducirán los atascos en las grandes ciudades. Los espacios de trabajo tal y como los conocemos hoy desaparecerán, serán oficinas virtuales y podremos trabajar desde prácticamente cualquier parte del mundo.

  • Globalización. No importa dónde estés, cuál sea tu idioma o tu moneda, al final si quieres crecer tu producto/servicio tiene que ser global para acceder a todo el mundo.

  • Comunicación. La manera de comunicarnos ha cambiado y eso afecta al trabajo. Parece ser que los mails ya van perteneciendo al pasado, ahora nos movemos con las redes sociales y el compartir conocimiento, colaborar, aprender… es algo que no se puede dejar de hacer o estarás fuera del mercado.

Además, ya se acabó la empresa para toda la vida… eso lo estamos viviendo ya pero el cambio será todavía mayor. Se trabajará en función de los proyectos que vayan surgiendo. No podemos es dejar de aprender. Siempre habrá que estar a la última.

Y no se te olvide, nuestro objetivo debe ser que, hagamos el trabajo que hagamos, estemos satisfechos con él. Desgraciadamente, en estos momentos, sólo el 13% disfruta de ese privilegio.

Un poco más de persistencia, un poco más de esfuerzo, y lo que parecía irremediablemente un fracaso puede convertirse en un éxito glorioso

(Elbert Hubbard)

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