Educación

¿Sabes utilizar inteligentemente el móvil?



¿Te sientes enganchado a la pantalla del móvil a todas horas y no sabes qué hacer para evitarlo? Pues como tú millones de personas en todo el mundo, tanto es así que ya existe la semana “libre de pantallas” desde 1994  y generalmente en primavera como experimento social promovido por escuelas, comunidades y familias para poder permitirse el lujo de disfrutar unos días sin tener que estar conectados.

Si fuéramos capaces de tener un uso moderado de los móviles,

¿En qué mejoraría nuestra vida?

  1. Centrarnos en el momento presente

Todos hemos visto en alguna ocasión un grupo de jóvenes, o no tan jóvenes, en la que todos están mirando el móvil en vez de estar charlando entre ellos.  Nos perdemos el conectar con nuestros semejantes, ya sean amigos, familiares o simples desconocidos en un autobús. ¿Nunca has jugado a imaginar la vida de los que van enfrente de ti? Pues no sabes lo que te pierdes… con la imaginación activas partes del cerebro que no se activan de otra manera, y entrenas el “músculo”.

Ahora, la moda es que cuando se queda en casa de amigos para cenar todos dejen el móvil en la entrada… ¡¡se disfruta más!!

Si quieres ser feliz, está demostrado científicamente que tienes que disfrutar de lo que haces en cada momento, llenarte del momento presente, sea cuál sea.

  1. Mejorar nuestra calidad de sueño

Lo peor que podemos hacer es revisar el móvil justo antes de irnos a dormir.  Esas pantallas malditas tienen la facultad de espabilarnos de una manera profunda, por su frecuencia, por sus luces, por su contenido… y nos atrapan y desvelan. 

  1. Tener relaciones más profundas

Antes de enviar un mensaje de whatsapp piensa si es el mejor medio de decir lo que quieres. No eludas una conversación importante. Hay veces que las relaciones se deterioran o se rompen simplemente porque falta una conversación que aclare los puntos de vista de cada uno. No des por sentado que los mensajes se entienden, y mucho menos si están mal escritos, con palabras “encogidas” o con faltas “cómodas” para ahorrarnos letras.

  1. Mejorar nuestro rendimiento en el trabajo o en los estudios

Ni que decir tiene que si estamos pendiente de todo lo que nos llega no seremos capaces de concentrarnos en lo que verdaderamente tenemos que hacer. Será una pérdida de foco continua… y como consecuencia un tiempo tirado.

En realidad, no quiero demonizar el uso del teléfono. Nuestras han cambiado tantísimo para bien gracias a ellos que verdaderamente no sabríamos vivir sin ellos ahora mismo. Pero tenemos que ser nosotros los que controlemos su uso, no ellos los que nos tengan completamente absorbidos y no nos dejen disfrutar de lo demás.

Para tomar el control de nuestro tiempo te recomiendo:

  • Sé consciente de todo el tiempo que te roba el teléfono.

¿Has comprobado cuántas veces miras el teléfono a lo largo del día? ¿Cuántas horas estás conectado a las redes? ¿Cuánto de ese tiempo ha sido relevante o te ha aportado algo? 

Lo primero que hay que hace para eliminar un hábito nocivo es ser consciente de lo malo que es. y querer cambiarlo. Probablemente seas de la media, es decir, inviertas aproximadamente 3.5 hr diaria a mirar el móvil, bien sea chateando con amigos o viendo videos. 

Lleva un diario durante 15 días, anota cada vez que coges el móvil y lo que haces con él.  Luego analiza lo que has escrito.

¿Estás satisfecho?

Si la respuesta es sí, adelante, no tienes nada que cambiar, estás orgulloso de lo que haces y tendrás el futuro que te mereces. Si la respuesta es no, ya puedes comenzar hoy a cambiar, no lo dejes para mañana.

  • Elimina las notificaciones automáticas

¿Realmente es necesario que contestes el whastapp en el justo momento en el que se recibe? ¿o el mail? No creo… si hay algo urgente, mejor una llamada para asegurarte de que la persona recibe el mensaje. Quita el sonido a la recepción de todo y establece un tiempo de revisión, ¿cada hora? ¿cada dos horas? ¿una vez por la mañana y otra por la noche?  Eso lo decides tú y dependerá de la importancia que le des a lo que te cuentan los demás. 

Es verdad que no es lo mismo recibir un whatsapp de tu madre o de tu pareja que de un grupo… pues establece prioridades, pon sonido a aquellos que pienses que son importantes.  Seguramente te darás cuenta de que no hay nada tan urgente en esas conversaciones infinitas que no se pueda resolver en un rato más tarde.

  • Probar a llenar tiempos muertos con otras cosas que nos satisfagan más.

¿Cuántas veces de repente te das cuenta de que llevas horas conectado y que ni te has dado cuenta? Si el objetivo es llenar los espacios en los que no tienes nada que hacer, puede ser una opción pero hay muchas… ¿Puedes pensar en algo que te guste hacer? Por ejemplo: leer, pintar, hacer manualidades, escribir,… seguro que hay algo que puedes alternar con el hecho de mirar el móvil.

Un minuto que pasa es irrecuperable. Conociendo esto, ¿cómo podemos malgastar tantas horas? (Mahatma Gandhi)

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