Empleabilidad

3 cosas que podemos hacer para mejorar nuestra empleabilidad

 

Los padres siempre estamos diciendo “estudia y saca buenas notas para tener más posibilidad de encontrar un trabajo cuando termines” y es cierto, en parte. Probablemente conozcamos al Fulanito o la Zutanita que tiene una carrera con muy buenas notas, además de un master y varios cursillos de especialización, pero que lleva mucho tiempo buscando trabajo sin éxito.

¿y eso por qué?

Una de las razones puede ser que nos estemos empeñando en encontrar algo que no hay, por ejemplo, un trabajo de astronauta en un lugar cerca de mi pueblo.

Pero además hay otros factores que influyen mucho a la hora de encontrar un trabajo.

1. No encuentra trabajo antes quien más sabe sino quien más se mueve: virtual y personalmente

Estamos en la era de la información, tienes la posibilidad de moverte por la red sin moverte de casa. Todos sabemos que hay numerosos portales de empleo, no importa que te lleve horas completar las candidaturas en cada una de ellas ni que al final muchas de ellas repitan las mismas ofertas de trabajo. Sería ideal que hubiera una única base de datos y que todas estuvieran conectadas, pero no es así, por lo tanto tienes que buscar cuáles son, crear alertas… y hacer el seguimiento de todo lo que publican.

Si ya has terminado la carrera o quieres montar un negocio, Linkedin será nuestro tu aliado. Es muy importante crear una buena imagen de quienes eres, es nuestra ventana al mundo laboral.

Eso es imprescindible pero no suficiente, también tienes que mover tus contactos personales,  el llamado networking. Si tus vecinos, tíos, primos… no saben que estás buscando trabajo no podrán decirte si conocen a alguien que esté buscando gente para trabajar.   Y hay que decirles algo concreto, qué tipo de trabajo estamos buscando (no siempre saben lo que estamos estudiando),  en que zona, qué motivaciones tenemos… 

2. Tienes que ser vitamina no aspirina 

De acuerdo con la especialista en asesoría profesional J.T. O’Donnell, hay dos tipos de trabajadores: la vitamina y la aspirina.

Las vitaminas hacen su trabajo, pero por si solas no resuelven enfermedades, son un complemento. Las aspirinas solucionan un problema y ningún jefe quiere problemas.

Todos tenemos que ser un poco de vitaminas, pero principalmente aspirinas para que la empresa funcione. Al final, la mayoría de las actividades “vitamínicas” de una empresa las terminarán haciendo las máquinas, digamos robots, programas informáticos… y nosotros nos estamos para resolver los problemas que se generen.

Así que cuando te quieras vender, no digas que eres muy buen trabajador ¡¡eso se da por hecho!! (aunque uno no siempre lo sea…) sino que pienses en lo que tú tienes y que la persona que te va a contratar necesita para no tener ningún problema: por ejemplo, si voy a trabajar en un taller necesitan alguien ordenado, perseverante, con capacidad de concentración… si es en una tienda que seas creativo, que tengas don de gentes y vocación de servicio…

3. Demuestra con hechos tus habilidades 

 Dependiendo de nuestro grado de autoestima y de la confianza que tengamos en nosotros mismos, todos seremos capaces de decir más o menos habilidades (skills) en las que somos buenos, pero no sólo hay que nombrarlas sino encontrar algo que hayamos hecho en nuestra vida que sea capaz de avalarlo.  

Algunas de estas habilidades que son más apreciadas por las empresas son:

Organizado. Busca alguna situación en la que el orden fuera la clave de tu éxito. Por ejemplo, tenía un examen muy difícil y me dividí la materia en bloques de estudio diario de manera que al final conseguí estudiarlo todo.

Fuerza de voluntad, disciplina. Describe algo que era difícil que lo hicieses y que por tu perseverancia lo conseguiste.

Trabajar en equipo. Seguro que hay algo que has hecho con los amigos, por ejemplo organizar un cumpleaños, una fiesta, unas vacaciones, en la que puedas demostrar que fuiste parte importante en el resultado.

Nadie tiene una barita mágica para conseguir un empleo, pero está claro que si ponemos lo mejor de nosotros mismos   tendremos más posibilidades de ser los contratados, no importa si es para el trabajo de nuestra vida o sólo para un trabajo de verano.

Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar el resto de tu vida

Confucio 

Peridis te cuenta en este vídeo algunas cosas más de una manera muy divertida:

 

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