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10 características de la gente confiable

Las personas que inspiran confianza de verdad hacen que las cosas ocurran, tienen un carisma especial que les hace destacar y generar un impacto positivo por donde pasan. Para la mayoría de ellas, la confianza se mantiene oculta, no son conscientes de la influencia tan potente que tiene en todas las relaciones.

Hay estudios que demuestran que la gente confiable termina teniendo mejores puestos de trabajo y , sin duda, está mejor valorada socialmente. Esta claro, todos queremos tener una persona en la que poder confiar en casa, en el trabajo, en el barrio…

Todos podemos trabajar en aumentar nuestra “cantidad” de confianza innata, la podemos potenciar como cualquier habilidad social. Cuando la gente confía en nosotros, lo hace por nuestra integridad, por nuestras motivaciones o por nuestras intenciones con las personas pero también porque somos competentes en aquellos que nos van a confiar. Y todo eso lo tenemos que trabajar día a día.

Nosotros sólo vemos la parte externa de esas personas confiables, la que “brilla”, sin embargo esta confianza surge del interior y es la consecuencia de un trabajo personal, a veces inconsciente, pero siempre constante porque el ganar la confianza de alguien cuesta mucho pero el perderla muy poco. Primero hay que trabajar la autoconfianza, si nosotros no somos los primeros que creemos en nosotros mismos ¿por qué lo van a hacer los demás?

¿qué es lo que caracteriza a la gente confiable?

Según Travis Bradberry, autor del libro Inteligencia Emocional 2.0, las características que hacen que independientemente del entorno confiemos en ellas son:

  • Se expresan con seguridad y convicción. Pocas veces les oirás dejar frases sin terminar, son contundentes en sus argumentos porque están seguros de si mismos y esa seguridad le sale por los poros… es el trabajo interno que no se ve.

  • Buscan pequeñas victorias. A las personas confiables les gusta tener retos continuamente, aunque sean pequeñas cosas cosas pero constantemente. Esto hace que se generen más receptores de andrógenos, responsables de las recompensas cerebrales y motores de la motivación.

  • Hacen ejercicio físico. Un estudio realizado por la Eastern Ontario Research Institute concluyó que hacer ejercicio dos veces a la semana durante al menos diez semanas aumenta la autoestima, se potencia la sociabilidad y se mejora el rendimiento académico. Independientemente de que se mejore físicamente en ese espacio de tiempo, las endorfinas que se generan con el deporte son las responsables de que nos veamos mejor en el espejo.

  • No llaman la atención. Saben que siendo tú mismo generas un mayor impacto en los demás que intentando ser “importante” dominando las conversaciones o las reuniones visiblemente. No les gusta ser el centro de los reconocimientos, cuando estos llegan siempre agradecen la ayuda recibida por los demás, porque siempre hay a quien agradecer. No necesitan el aplauso externo, se valen con su apreciación.

  • No juzgan a la gente. No critican abiertamente a los demás y si lo hacen siempre personalmente y de una manera constructiva, con afán de mejora. Saben reconocer el valor de cada persona, sus fortalezas y en ellas se apoyan cuando les piden ayuda. Internamente no se comparan con nadie, no tienen espíritu competitivo con respecto al mundo sino con respecto a ellos mismos: siempre consideran que tienen áreas de mejora. Es el espíritu de la excelencia.

  • Tienen una felicidad interna fruto de un trabajo personal profundo. Saben que la felicidad no es consecuencia de lo que tienes o de lo que haces sino de lo que eres. Por lo tanto, los pequeños placeres de la vida les vienen de dentro, no de la opinión que los demás tengan de ellos.

  • Son buenos comunicadores: escuchan más que hablan, como deberíamos hacer todos, para entender lo que necesitas y convencerte de que su idea es la mejor en tu mismo lenguaje. No sienten que tengan que imponerte nada, tienen gran poder de persuasión y tú sentirás que tienen razón.

  • Aprenden de los errores. Son capaces de ver algo positivo en las situaciones más adversas y siempre tienen la mente abierta para aprender de este tipo de experiencias. No sienten los errores como algo personal, piensan que si las cosas no se intentan nunca sucederán.

  • Toman riesgos controlados. Cuando ven una oportunidad no la dejan escapar. A la hora de tomar decisiones el miedo no les paraliza, son lanzados. Primero analizan las posibles consecuencias y no temen lo que pueda ocurrir.

  • Celebran los éxitos de los demás. La gente insegura duda constantemente de sí mismos y por eso necesita sentirse mejor que los demás, criticando o subestimando a los demás. La gente que tiene mucha confianza en si mismo, no necesita compararse con nadie, la seguridad les sale de dentro, valoran lo que hacen los demás, son agradecidos con ellos y lo demuestran.

El que la gente confíe en ti es un largo camino, no un destino al que se llega y a dormir. Es algo que se construye día a día con entusiasmo.

Y el que tú confíes en la gente es una decisión propia, incluso una sobredosis de confianza que, en ocasiones implica el riesgo de ser engañado o terminar decepcionado, demuestra más sabiduría a la larga que dar por sentado que la mayoría de las personas son poco sinceras. Stephen Covey en la Velocidad de la Confianza describe muy bien los conceptos básicos desde un punto de vista práctico. Pero eso da para varios posts más…

Ama a todos, confía en unos pocos, no le hagas mal a ninguno.

William Shakespeare

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