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3 razones de peso para no parar de leer

Cuantas veces hemos oído lo bueno que es leer, leer de todo: libros de ficción, autobiografías, novelas, libros de autoayuda, prensa, en internet… pero a veces pensamos que esos son consejos de “’padres” que ahora las cosas han cambiado, que todos los beneficios que nos aporta la lectura han quedado desfasados. Y nada más lejos de la realidad.

Personalmente creo que no podemos parar de leer, es algo que nos diferencia de los animales, que nos hace únicos. Ellos se comunican entre sí, tienen diferentes lenguajes más o menos desarrollados dependiendo de la especie, pero no hay nada parecido a la escritura.

Yo he sido agraciada con el inmenso placer que da la lectura. ¿Y tú?

Si aún no lo has experimentado puede ser por dos razones, la primera es que no lo tengas y la segunda es que lo tengas pero aun no lo hayas descubierto. Porque a algunos nos resulta muy fácil engancharnos y evadirnos y otros sois más selectivos.

El estar dentro de los del primer grupo, aquellos no agraciados con el placer de la lectura, no desistas porque hay razones de peso para leer igualmente. Para mí, las más importantes son:

1. Nos permite vivir más.

La lectura es la llave para entrar en mundos nuevos. Por mucho que queramos, nosotros sólo podemos vivir una vida, la que nos vamos haciendo con nuestras decisiones y depende de nosotros que sea más o menos intensa, pero al final sólo será una.

Leyendo libros de ficción tenemos la posibilidad de vivir infinitas vidas, algunas nos resultarán más cercanas que otras pero cuando estamos leyendo intensamente es nuestro cerebro el que está pasando por todas esas aventuras, somos nosotros los que estamos viviendo lo que nos están contando.

2. Nos permite aprender continuamente

Probablemente nunca tengamos la ocasión de hablar o tener el placer de disfrutar de una clase con Daniel Goleman. Steve Jobs o muchos otros gurus de diferentes áreas, pero tenemos la suerte de que han plasmado sus conocimientos en los libros y nosotros ¡¡sabemos leer!! .

Todos aquellos que aprendimos a leer de pequeños y que ha sido algo natural para nosotros, no nos damos cuenta de la revelación que la lectura supone para adultos que nunca lo han tenido. El leer nos abre las puertas del conocimiento, y ahora con internet, sin importar dónde estemos, qué hora del día sea… siempre tenemos la posibilidad de ampliar nuestros conocimientos en cualquiera de las áreas que nos llamen la atención. Nos podemos convertir en “expertos” de lo que más nos gusta, grandes o pequeños expertos dependiendo de la cantidad de tiempo que le dediquemos.

Para mí estas dos razones ya son suficientes para tener el vicio de no parar con los libros, pero es que además: 

3. Nos ayuda a desarrollar nuestras habilidades sociales

Empatía

¿Cuántas veces leyendo un libro se nos han anegado los ojos de lágrimas y no hemos podido evitar sentirnos realmente compungidos por lo que nos estaban contando? Y sabemos que es ficción, que no está ocurriendo y que es un personaje que con el que ni siquiera nos tenemos que sentir identificados, pero leyendo “sentimos” sus emociones y eso nos va a ayudar a identificar las nuestras y las de los demás cuando las tengamos delante.

A veces la historia nos resulta muy familiar, tenemos muchos puntos en común con ella, parece que el libro está escrito para nosotros, que el autor nos habla de tú a tú. Pero otras muchas nos permite llegar a entender la forma en la que piensan personajes muy diferentes a nosotros y el porqué actúan como lo hacen. Leer historias de diferentes personas nos ayuda a comprender los pensamientos y sentimientos de los demás, sin necesidad de que sean reales.

Somos insaciables consumidores de emociones, como decía Virginia Wolf en su diario “a la gente le gusta sentir, sea lo que sea”.

En 2013, David Comer Kidd y Emanuelle Castano de la New School for Social Research de Nueva York publicaron en la revista Science un estudio realizado a un total de 1.000 participantes a los que les fueron asignados aleatoriamente textos para leer. Un grupo recibió un texto de ficción, otro un texto de no ficción y un tercer grupo no recibió ninguna lectura. El objetivo del estudio era medir la precisión con la que los participantes pudieron identificar las emociones en otros

Las conclusiones fueron abrumadoras: la lectura de novelas de ficción aumenta la capacidad para detectar y comprender las emociones de la gente, una habilidad fundamental para entender las complejas relaciones sociales. En la ficción literaria, el carácter incompleto de los personajes lleva al lector a intentar entender la mente de los demás.

La ficción nos permite entrar en nuevos ambientes desconocidos la mayoría de las veces y así “tenemos que encontrar nuestro propio camino”, llenar los vacíos que nos deja la novela e implicarnos totalmente en el texto.

Las personas que leen ficción son mejores a la hora de entender a los demás, de empatizar con ellos y ver el mundo desde su perspectiva.

Comunicación

Ya sabemos que el saber comunicarnos nos abre las puertas para poder influenciar sobre los demás y conseguir nuestros objetivos más fácilmente convenciéndolos de lo buenos que son. La lectura te ayudará a tener más vocabulario, a conocerte a ti mismo y poder expresar tus emociones y argumentar tus opiniones.

Nivel de concentración

Para desarrollar el músculo de la concentración no vale todo tipo de lectura, necesitamos tener entre manos un libro que necesite períodos relativamente largos de atención, estar comprometido con él y sumergirnos en el texto. Esto no es siempre fácil de alcanzar y muchas veces, incluso leyendo el mismo libro, pasamos por capítulos en las que nos engancha más o menos. Sin embargo, tenemos que cultivar ese maravilloso don de la paciencia, no dejar el libro a la primera, ser perseverantes, algo difícil con el estilo de vida actual, lleno de luces, sonidos y muchas distracciones fáciles. Poco a poco nuestro músculo, como cualquier otro, se nos hará fuerte y nos podrá ayudar en los estudios.

Reduce el estrés

Un estudio en la Universidad de Sussex en 2009 mostró que leer reduce considerablemente los niveles de estrés. Las personas que participaron en el estudio sólo necesitaron leer en silencio durante seis minutos para desacelerar el ritmo cardíaco y liberar tensión muscular.

Según este estudio, leer relaja más que escuchar música, dar un paseo, tomarse una taza de té o los videojuegos. Así que si tienes problemas de sueño o sencillamente quieres terminar bien el día, dedicale unos minutos en la cama a un buen libro, si puede ser en papel mejor, los dispositivos electrónicos pueden activar más nuestro cerebro y retrasar el sueño.

¿no recuerdas cuando tus padres te leían libros antes de irte a dormir? Era por algo…

¡¡se atraen los sueños felices!!

Potencia tu creatividad

Al “vivir” otras experiencias, tu cerebro se va llenando de canales diferentes que te van a permitir correlacionar ideas y soluciones para tus problemas diferentes. Además, las opiniones y puntos de vista de los demás te ensancharán tu perspectiva del mundo.

Leyendo la descripción escrita de un lugar o evento, tu mente es responsable de crear esa imagen en tu cabeza, en lugar de tener la imagen situada frente a ti cuando miras la televisión. Así potencias tu imaginación y desarrollas tu creatividad.

Desgraciadamente, España está a la zaga en niveles de lectura europeos, sólo por delante de Grecia y Portugal. A la lectura le han salido competidores que nos permiten con menos esfuerzo conseguir alguno de sus beneficios:¿no nos permite el cine vivir también otras vidas? ¿no tenemos esos videos de youtube que nos enseñan de todo? ¿y esas series de televisión que ahora vemos en la tablet en la cama que nos emocionan?

Todo ello a una velocidad mucho mayor que la lectura, con imágenes, variedad y velocidad de vértigo que nos hacen consumidores pasivos, nos permiten descansar sin ningún esfuerzo y sin aburrirnos. Seamos sinceros, si decimos que la lectura no cansa o que no requiere esfuerzo sería mentir. Sin embargo, también sabemos que las cosas que merecen la pena necesitan de nuestro acto consciente de voluntad. El esfuerzo de leer un buen libro se ve recompensado con creces y merece la pena.

Aquí os dejo con un corto que me ha encantado.

Los libros son los amigos más silenciosos y constantes; son los consejeros más accesibles y los maestros más pacientes.

Charles William Eliot

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