BlogHabilidades interpersonales

7 consejos para hacer felices a tus compañeros

¿Cuántas horas te pasas al día codo con codo con tus compañeros de clase? Diría que unas cuantas. Entonces es mejor que tengamos un buen ambiente en el que podamos disfrutar, estar relajados y ser felices.

Esto es también responsabilidad tuya, con pequeñas acciones puedes hacer más agradable el entorno, harás más felices a los de tu alrededor y a tí mismo. Recuerda, tus emociones son contagiosas y tienen gran poder sobre los demás. Lo que das, probablemente lo terminarás recibiendo por otro lado de los demás.

No hay grandes secretos, son pequeñas cosas que nos pueden ayudar:

1# Saca tu mejor sonrisa cuando digas “hola”

El cómo des tu primer saludo tiene efectos. Haz la prueba. Mírate el espejo y di “hola”con una sonrisa y con toda tu energía positiva. Y luego haz lo contrario, di “hola” con una cara de cabreo.

¿qué ves? ¿con cuál de ellas te sientes mejor? ¿con cuál harás sentir mejor?

Tus compañeros te devolverán el saludo probablemente de la misma manera en la que tu lo has dado. Se alegran ellos, te alegras tú. 

Claro que no siempre es fácil comenzar el día con optimismo y energía, pero aún así tienes que hacerlo. Porque es fácil engañar al cerebro… simplemente haciendo el gesto de la sonrisa, aunque no sientas el entusiasmo, hará que tu cerebro comience a generar hormonas que te harán sentir mejor.

2# Preocúpate por sus sentimientos

En esos días en los que estás bajito de moral, sabes que con sentir que alguien se preocupa por tí te va a ayudar. Haz lo mismo. Tú ya conoces a tus compañeros y sabes cuándo están desanimados. Acércate, pregúntale y escucha. A veces sólo con tu presencia ayudas. No valores, no juzgues, no menosprecies su pena… sólo escucha.

3# Ten detalles de vez en cuando

Tú sabes lo que les gusta. ¿ves un boli chulo que te recuerda a ….? Llévaselo el próximo día. Has leído una frase o visto un vídeo que le gustará… envíasela por whatsapp o compártela en su perfil de instagram. Le gusta algo que tú tienes, regálaselo. Sé generoso. Son sólo cosas que van a transmitir una alegría si se las das.

4# No hables mal de los demás cuando no estén

Eso hará que no hablen mal de tí cuando no estés. Y de hecho no tienes que hablar nunca mal de nadie, sólo tendrás que decirle aquellas cosas en las que crees que puede mejorar o cuando piensas que se ha equivocado. Siempre de una manera positiva, sin herir, sin juzgar, sin comparar… con un espíritu de mejora contínua.

5# Ofrece tu ayuda cuando alguien lo necesite

Cuando veas que algún compañero no entiende algo o está preguntando algo que tú sabes, ofrécele tu ayuda.

Esto tendrá dos efectos, por un lado estará muy agradecido (de nuevo emociones positivas contagiosas) y por otro, tú habrás afianzado tus conocimientos. Hay tres niveles de aprendizaje: el básico es el que adquieres mientras escuchas, el siguiente cuando aplicas lo aprendido y el último cuando eres capaz de enseñarlo. Compruébalo.

6# No seas tóxico: envidioso, mandón, manipulador

Eso no te va a llevar a nada más que a emociones negativas que te van a perjudicar primero a tí mismo y, luego, al ser percibidas por tus compañeros les va a hacer alejarse. Básicamente, no hagas lo que no te gustaría que te hicieran.

7# Menos quejas y más iniciativa

De todo aquello sobre lo que nos quejamos hay dos opciones: se puede cambiar, por lo tanto manos a la obra, o no se puede cambiar, por lo tanto acéptalo e intenta que te afecte lo menos posible.

Eso no significa que seamos conformistas, sino prácticos. Hay veces que nuestra negatividad nos hace ver las cosas peor de lo que son, y si las relativizamos, miramos alrededor con otros ojos y cambiaos el punto de vista, luego puede que no nos parezcan tan mal.

Tenemos que elegir las batallas en las que pelearnos y gastar nuestra energía. No podemos luchar en todos los frentes y tenemos que seleccionar aquellos en los que tengamos alguna posibilidad de ganar, aunque sea un pequeño cambio en la dirección que nosotros queramos.

Pero quejarse por quejarse… ¿para qué? Cuántas veces hemos escuchado de personas continuamente la misma queja año tras año… ¿no es agotador? ¿te gustaría tener a alguien así a tu lado? Y si ya lo tienes, ¿ te gustaría ser así? La queja es el deporte nacional así que seguro tienes muchos ejemplos cercanos en los que mirar.

Algunos causan felicidad dondequiera que vayan; los demás cada vez que se van.

 Oscar Wilde

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *