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Como sacar partido al aburrimiento

Ya estamos en el final del verano, muchos de nosotros en edad de trabajar hemos dejado las vacaciones atrás pero nuestros hijos siguen todavía disfrutando de ellas. La imaginación y las alternativas para pasar el día a veces son limitadas tras dos largos meses y aparece el aburrimiento.

¿Cómo definimos el aburrimiento?

Según la RAE es el cansancio del ánimo originado por la falta de estímulo o distracción o por molestia reiterada. Pasamos de tener una actividad compulsiva durante la mayor parte del año a no hacer nada en vacaciones. De manera general, en nuestro día a día, no paramos de hacer cosas y muchas veces ni nos damos cuenta de que las estamos haciendo, nuestro cerebro entra en modo automático.

El aburrimiento puede venir por una falta de actividad total o por realizar actividades muy por debajo de nuestras capacidades. También podemos estar aburridos trabajando o estudiando, eso lo dice al menos un tercio de nuestros estudiantes, según un estudio realizado en 2010 y desgraciadamente no creo que hayan cambiado mucho las cosas.

Cuando nuestro cerebro está aburrido se produce un exceso de glucosa porque no se quema con la actividad cerebral. Esto provoca somnolencia y cansancio o una necesidad imperiosa de tener que quemarlo con una gran actividad. Si este aburrimiento se convierte en crónico (trabajos o actividades poco estimulantes), se puede llegar a estados depresivos o de ansiedad. Esta es la parte negativa.

Sin embargo, también podemos encontrar algo positivo en el aburrimiento. Estudios mediante imágenes cerebrales apuntan a que cuando nos aburrimos aumenta la actividad en la conocida como red neuronal por defecto o DMN descubierta en 2011 por Raichel y Shculman que genera pensamientos errantes, espontáneos. El cerebro disminuye la actividad en zonas relacionadas con la consciencia la emoción pero se estimula la creatividad. Cuando no hacemos nada de una forma consciente, nuestra mente divaga, proyecta nuestro futuro, idea metas, fantasea con alcanzar nuestros sueños… y eso es creatividad.

Todos queremos huir del aburrimiento y encontrar el llamado “flow” en el que estamos inmersos en una actividad tan concentrados que nuestro cerebro no registra el paso del tiempo. Hoy en día hay tantas opciones para disfrutar que aburrirse puede parecer una decisión deliberada, pero la realidad es que hay gente que le cuesta trabajo salir de él una vez ha entrado…

Los psicólogos tienden a estar de acuerdo en que el aburrimiento es en gran medida un rasgo de la personalidad, hay quien tiene tendencia al aburrimiento y quien no se aburre casi nunca. Podemos decir, que más que cosas aburridas, hay gente aburrida. Sin embargo, al final todos tenemos algo que nos aburre, cosas menos atractivas que otras que nos hacen engancharnos, así tenemos la posibilidad de elegir una vida más “emocionante” con más estímulos.

Todo esto lo saben las grandes empresas que desarrollan técnicas para que sus productos sean “menos aburridos”,

¿o realmente crees que cuando te enganchas a los vídeos de Youtube, a una aplicación web o a una red social lo haces conscientemente?

Hay diversos trucos como el de la “recompensa variable”, no siempre tenemos un premio con nuestro nuevo click y esto genera expectativas…que nos animan a seguir clickeando. De nuevo, un rato de redes sociales, teléfono móvil o video juegos no está nada mal, pero siempre habrá que alternarlo con otro poco de lectura o simplemente una charla con amigos para tener una “dieta cerebral” sana.

Ya que tenemos esos ratitos aburridos:

¡¡aprovechemos ese estado de aburrimiento!!

Y aquí van tres ideas:

  • Conecta con tu interior, mejorar tu autoconocimiento

Podemos tomarnos un tiempo para hablar con nosotros mismos, algo que a veces nos cuesta. ¿qué es lo que realmente quiero? ¿qué tengo que mejorar como persona? ¿cómo han ido los últimos días/semanas…? ¿qué he aprendido de ….?

Tenemos que ser conscientes de nuestras vidas, tomar sus riendas sin embargo a veces lo que hacemos es solamente dejarnos llevar por las circunstancias. En estos momentos, podemos reflexionar y reconducir.

  • Anímate a explorar nuevos hobbies

Nos puede motivar a romper con la monotonía y a encontrar nuestra pasión, eso que todos buscamos para encontrar la felicidad. Hay veces que una actividad no nos parece atractiva, y cuando te pones a ello te da sorpresas y te engancha porque descubres habilidades en tí que desconocías. No rechaces algo por el simple “no me apetece”, pruébalo y luego decide si repites o no.

  • permítete soñar despierto.

Visualiza tus sueños, ya los estarás viviendo esa primera vez antes de que ocurran y potenciaras toda tu imaginación, buscarás el camino y soluciones a los problemas potenciales que te puedan surgir. Esto allanara el camino.

El “aburrirse” de esta manera todos los días un poquito es estupendo, el problema es cuando nuestra vida se convierte en aburrida y es nuestro estado anímico general o cuando utilizamos esos momentos con nosotros mismos para pensar en todo lo negativo que creemos tener nosotros, los demás o el mundo que nos rodea.

El que conoce el arte de vivir consigo mismo, ignora el aburrimiento”

Erasmo de Rotterdam

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