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Jóvenes altamente efectivos: Hábitos relacionados con los demás y, lo más importante, tu momento.

Resumir el libro de “Los 7 hábitos de los jóvenes altamente efectivos” en un sólo post era muy ambicioso… tras la primera parte en la que hablábamos de los hábitos relacionados con uno mismo, vamos con los hábitos relacionados con los demás y, el que más me gusta, el último hábito: tu momento.

HABITOS RELACIONADOS CON LOS DEMÁS

  1. Pensar en ganar/ganar. La vida no es pura competición contra los demás, no tenemos que ser los mejores que el resto del mundo en todo… simplemente tenemos que competir con nosotros mismos y esforzarnos en mejorar cada día. No debemos compararnos con los demás continuamente.

    No podemos tener mentalidad de escasez, es decir, si nosotros ganamos la otra persona no tiene porqué perder. Si somos los primeros, los demás serán los segundos, terceros… Las personas con mentalidad de escasez se sienten mal si tienen que compartir méritos o con los éxitos de otras personas, sienten envidia. Sencillamente en el mundo hay bastante como para que nadie se quede sin lo suyo.

    Y ver eso requiere una mentalidad de la abundancia para lo que hay que tener una gran madurez y seguridad personal. Esto nos va a permitir reconocer una posibilidad alternativa que enriquezca las dos propuestas contrapuestas iniciales. Ahora bien, siempre hay que llegar a un acuerdo ganar/ganar o hay trato. No hay que querer pasar por encima de los demás pero tampoco dejarse avasallar.

    Necesitarás mejorar este hábito si :

                              realizas chantaje emocional para conseguir lo que quieres“anda… venga… hazlo por mí o si no xxx”

                              sientes envidia cuando le sucede algo bueno a otra persona, aunque no sea tu amigo.

                              Cuentas mentiras (aunque sean pequeñas) para conseguir tus propósitos

                              No te importa lo que ocurra con tal de que Fulanito se fastidie

                              No te gusta perder ni a las cartas

Observa este video, ¿quién crees que opto por la opción ganar/ganar? ¿quién salió ganando?

¡¡hay tantos momentos en la vida en los que nos encabezonamos en algo y que no somos capaces de ver alternativas mejores!!

  1. Primero comprender… y luego ser comprendido. La mayor parte de las personas no escuchamos con la intención de comprender, sino para contestar, lo filtramos todo a través de nuestras “gafas vitales”, nuestros paradigmas. Sólo el 10% de lo que comunicamos viene de las palabras, el 30% de la entonación y el 60% del lenguaje corporal, tenemos que estar abiertos a interpretar todo en una conversación.

    Necesitamos desarrollar la escucha empática, penetrar verdaderamente en la otra persona, ver el mundo como ella lo ve y a partir de ahí establecer la comunicación para satisfacer sus necesidades. Cuanto mejor comprendemos a las personas con las que interaccionamos, más las apreciamos y mayor es nuestra capacidad de influencia sobre ellas.

Tendrás que trabajar este hábito si:

                     sólo eres capaz de escuchar las palabras cuando hablas con tus amigos,

                     siempre les das consejos de lo que a tí te ha funcionado,

                     sólo escuchas lo que te interesa.

¿quién de las dos, la Tristeza o la Alegría, ha realizado la escucha empática?

  1. Sinergizar. Esto ocurre cuando dos o más personas trabajan en equipo para conseguir una solución mejor de la que hubieran obtenido por separado. Para ello tenemos que ser capaces de apreciar las diferencias que hay en cada uno de nosotros, ya que todos somos únicos.

    Tendemos a juntarnos con gente muy parecida a nosotros con lo que nuestras creencias y pensamientos se ven reforzados. Si nos entendernos con gente diferente, probablemente ellos tengan soluciones distintas a los mismos problemas ya que ven las cosas desde otro punto de vista. Entre todos se encontrará la mejor solución, enriqueciendo la nuestra.

    Las diferencias individuales de cada persona no son debilidades que haya que modificar sino fortalezas que nos hacen ser únicos y sobre las que nos tenemos que apoyar. No podemos juzgar a una gaviota por su capacidad para nadar si somos un delfín y nos rodeamos de delfines, pero podemos aprovechar su capacidad para volar en alguno de nuestros propósitos.

    Tendrás que trabajar este hábito si:

                   tienes muchos prejuicios con la gente,

                   si no te preocupas en conocer a gente diferente.

¿no crees que el resultado final es mucho mejor, más divertido, con toda la diversidad de cada uno de los que participan que si lo hubieran hecho de manera individual??

EL MEJOR HÁBITO:_ NUESTRO MOMENTO

  1. Afilar la sierra. Este es el hábito que necesitamos para mantener los otros funcionando, es renovarnos y llenarnos de energía. Hay que cuidarse y mantener un equilibrio en las cuatro dimensiones de la vida, si alguna de las cuatro ruedas de nuestro coche no funciona, las otras tres se resentirán

  • cuerpo: comida sana y dieta equilibrada, son la gasolina de nuestro motor y si no le ponemos suficiente y de buena calidad al final el coche dará problemas.

         El ejercicio moderado para mantenernos activo y estimular nuestro sistema inmunitario.

  • Mente: la mejor manera de mantenerla activa es aprendiendo, no sólo lo que se enseña en los colegios, es más no debes dejar que tu aprendizaje sea sólo el del colegio. Tienes que aprender de todo lo te interese y para saber lo que te interesa tienes que curiosear y ver cosas nuevas. ¿y eso cómo se hace? Leyendo, viajando (aunque sea a sitios cercanos), conociendo gente nueva, disfrutando del arte en los museos o en un teatro, viendo películas de contenido que te hagan pensar, toca un instrumento musical…

    Deja de lado al menos por un rato al día (el que tu marques) las pantallas, así sacarás tiempo para leer.

  • Corazón: siempre hay tiempo para echar unas risas, siempre mejor con los amigos, con la pareja.. pero también puede valer una película o un libro divertido. La risa nos quita tensión y libera las endorfinas que son las hormonas que nos hacen felices.

  • Alma: Escucha música relajante, paseo por la naturaleza, escribe un diario con todos tus pensamientos o un diario positivo donde por la noche anotes todo lo positivo que te ha ocurrido durante el día y por lo que estás agradecido. Esto último te ayudará ver las cosas otro color en los malos momentos que todos tenemos.

    Evita la televisión/series/videos basura donde se critica a la gente, se cotillea o sólo se habla de cosas morbosas o sexo, eso no alimentará tu alma.

No desesperes si en algún momento el coche de tu vida se desequilibra, por ejemplo en época de exámenes, pero sé consciente de la importancia de volver a inflar las ruedas y de volver a sentirte completo.

Tendrás que trabajar este hábito si casi siempre:

              cuando vuelves del colegio te tiras en el sofá y no haces nada de ejercicio durante la semana,

              te saltas el desayuno o la cena,

              eres adicto al chocolate, refrescos… sin hablar de sustancias peores,

              nada más que ves la vídeos de caídas o influencers en la tablet/teléfono móvil,

              no te ríes varias veces al día,

              te da pereza salir con los amigos

              no reflexionas sobre las cosas que te han ocurrido o que te gustaría pasaran.

No te dejes vencer por la inercia, no dejes de cuidarte incluso en épocas en las que parece no hay tiempo para ello, al final, el hacha no será tan efectivo como debe para ayudarte en tu día a día.

¿no crees que si el leñador hubiera afilado el hacha le hubiera durado más?

Nos juzgamos a nosotros mismos por lo que no nos sentimos capaces de hacer, mientras que los demás nos juzgan por lo que hemos hecho

Henry Wadsworth Longfellow

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